La danza como terapia




Se entiende por temperamento una dimensión no modificable que no puede ser controlada ni cambiada, que sus raíces son biológicas. Implicaría que una persona no podría optar por no tener los sentimientos que tiene. Las manifestaciones del carácter no serian producto del medio sino impulsos que buscarían manifestarse independientemente del medio. Un cambio de lugar, condiciones o circunstancias, no generarían alguna transformación. Al ser los actos humanos la expresión inevitable de un impulso natural, cualquier pretensión e ideología no obtendrían resultado. Cada uno acabaría haciendo lo que se le viene mejor, generaría mas bien sentimientos de culpabilidad y baja autoestima al no cumplir los estándares establecidos. 




Habría que considerar dos cosas, que el cuerpo influye en la mente y la mente influye en el cuerpo. Antes de discutir sobre quien influye más, habría que ver el caso de las supuestas curaciones hechas por sanadores holísticos o terapeutas complementarios. 

Tales sistemas de curación empiezan por una relajación muscular. Una vez conseguido eso hay una sensación de bienestar y la mente permanece libre. Después de terminada la sesión y pasado el efecto que puede durar hasta unos días, el cuerpo vuelve a su estado de tensión y contracturación. Esto generaría una dependencia al terapeuta que cobrará más dinero a cambio de algo que uno podría hacer en su casa. 

La acupuntura por ejemplo al parecer solo relaja músculos y nervios mediante la activación de puntos claves en el cuerpo. Actualmente se fabrican en China modernos aparatos que con solo colocarse unos pads sobre determinados puntos contenidos en un manual, en diez o quince minutos se siente una mejora física y mental. Uno de estos inventos es el del Dr Ho, pero hay otros que se venden por separado y cuestan menos. 


La relajación también se podría conseguir con música, hidroterapia o de otra manera. Pero más tarde en la vida cotidiana uno volvería a la vida acostumbrada, a los pensamientos habituales y la mejora desaparecería. 

Una persona podría llegar a conservar un tono muscular óptimo en su vida cotidiana, y ya no necesitaría de remedios, aromas, masajes o baños turcos. Tendría que ser consciente de lo que pasa dentro de si mismo. Podría decirse entonces que el temperamento en consecuencia es una variedad de contractura o tensión muscular que se adquiere en algún momento de la vida. 

La danza es una forma completa de obtener calma y bienestar, el movimiento del cuerpo liberaría tensiones musculares activando la circulación sanguínea y la oxigenación celular. Además de un entretenimiento es un arte que puede aportar mucho a la vida.




El Dr Oruc Guvenc ha hecho investigaciones notables al respecto, las personas en estado de relajación muscular parecen tener una forma de pensar similar, entran en conexión fácilmente con los demás y tienen más memoria, rendimiento y creatividad.



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